Haciendo nuestro el Día de La Mujer

“Teníamos dos opciones, estar calladas y morir, o hablar y morir, y decidimos hablar”

Malala Yousafzai. Premio Nobel de la Paz 2014.

    El 8 de Marzo de cada año y desde 1911, se celebra en todo el mundo el día internacional de la mujer, y con ello se conmemora la lucha y el reclamo por el derecho a los derechos, la defensa de las conquistas y la reflexión sobre todas aquellas brechas pendientes de cerrar para lograr la igualdad,justicia, paz y el progreso social. Este día reconoce el mérito a las mujeres corrientes de todas las latitudes, como artífices de la historia y hunde sus raíces en su lucha por participar en la sociedad en paridad con los hombres. En este 2015 miles de personas han marchado esta mañana por el centro de Madrid bajo el lema:



El porqué de la desigualdad
    Si nos preguntamos sobre el porqué de la desigualdad de género, tendríamos que plantearnos primero si alguna vez existió igualdad dentro de la especie humana. Se dice que en tiempos prehistóricos, hombres y mujeres convivían en iguales condiciones, teniendo incluso la mujer un papel de mayor relevancia debido a su poder para “generar vida”, cuando aún el hombre desconocía su rol en la procreación. Se dice que recolectaban juntos, y consumían poca carne, la mayor parte de ella proveniente del carroñeo.

    Los cambios climáticos menguarían la disponibilidad de plantas dificultando la recolección, haciéndose indispensable, ahora sí, la carne. A pesar de estas nuevas dificultades, hombres y mujeres participaban activamente de la caza, dejando de hacerlo la mujer sólo en caso de encontrarse próxima a parir.

    Con el objetivo de disminuir la alta mortalidad, se acentuaría entonces la faceta reproductiva y protectora de la mujer, y de esta forma incrementar la población de las comunidades humanas. Poco a poco empieza a generarse una división ‘sexual’ del trabajo primitivo. Una posterior conciencia de la paternidad por parte de los hombres contribuiría a exacerbar la fobia al adulterio y los celos hacia sus parejas.

    Con la llegada del sedentarismo se relega casi totalmente a las mujeres a una condición de dependencia económica; a su vez, estas nuevas formas de comunidades, constituidas por hombres con “tareas de mayor relevancia”, y de mujeres a cargo del cuidado de los hijos y de “otras tareas menos importantes”, se vuelven más competitivas que otras etnias con tasas de natalidad más bajas, propagándose así,por todo el planeta.


    De esta forma, se instaura el patriarcado en la sociedad, creando una idea de dominación histórica de hombres sobre mujeres, que,mediante el uso de mitos y ayudados por la religión, se perpetuaría como única estructura social posible.

La lucha
    Desde la antigua Grecia donde Lisistrata promovió una huelga sexual contra los hombres para acabar con la guerra que estaba diezmando a sus propios hijos, hasta la Revolución Francesa en que las mujeres pedían “libertad, igualdad y fraternidad”marchando hacia Versalles para exigir el voto femenino,la historia nos da muchos ejemplos de mujeres transgresoras que lucharon contra la mentalidad machista forjada ya a través de muchas generaciones.

    Es aquí, en la Francia de 1791, donde la escritora y filósofa Olympede Gouges redactó la “Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana”, documento que aspira a la emancipación de la mujer, igualdad de derechos, equiparación jurídica y legal, y el sufragio universal.

    La lucha continuaría hasta finales del siglo XIX, época en la que se produce la industrialización, un periodo turbulento y expansivo,donde muchas mujeres acceden a un mercado laboral más allá de sus propias casas, experimentando la explotación y asumiendo la doble jornada de trabajo, dentro y ahora también fuera de sus hogares.

    El 28 de Febrero de 1909, unas quince mil mujeres se manifestaron por las calles de Nueva York,  el primer Día Nacional de la Mujer, promovido por el Partido Socialista de los Estados Unidos de América. Luego, en 1910 la Organización Internacional Socialista proclama, en su reunión de Copenhague, el “Día de la Mujer”,de carácter internacional, como un homenaje al movimiento en favor de los derechos de la mujer y como precedente para conseguir el sufragio femenino universal, a propuesta de Clara Zetkin y con la participación de otras mujeres relevantes de la época como Rosa Luxemburgo, Aleksandra Kolontái, Nadezhda Krúpskaya, Inessa Armand, entre otras. Esta propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de cien mujeres procedentes de diecisiete países, sin que se estableciese una fecha específica para su celebración.

    Es el 19 de Marzo de 1911 que se celebra en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, por primera vez el “Día Internacional de la Mujer Trabajadora”, con mítines a los que asistieron más de un millón de personas, en reclamo de derechos fundamentales como el derecho al voto, al trabajo, a la formación laboral, a ocupar cargos públicos y a la no discriminación laboral.

    Paradójicamente, y a menos de una semana de estas celebraciones, el 25 de Marzo más de 140 jóvenes trabajadoras, la mayoría inmigrantes italianas y judías, murieron en el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist de Nueva York. Este trágico hecho obligó a las autoridades a realizar cambios en la legislación laboral de este país. En posteriores celebraciones del día de la Mujer,se hace siempre referencia a las condiciones laborales que condujeron al desastre.

(enlace reportaje)

    El último domingo de Febrero de 1913, en Rusia, y mediante mítines clandestinos,se celebra el primer Día de la Mujer. En 1917, las mujeres rusas escogieron nuevamente el último domingo del mes de Febrero para declararse en huelga como protesta por los dos millones de soldados rusos muertos en la guerra y en demanda de “pan y paz”. Cuatro días después el Zar abdicó y el gobierno provisional concedió el voto a las mujeres. Ese domingo fue el 23 de Febrero según el calendario juliano (el utilizado en aquella época en este país) que corresponde con el día 8 de Marzo del calendario gregoriano que utilizamos en occidente, de ahí la fecha de la celebración actual del “Día de la Mujer”.

    En España se celebró por primera vez en 1936.

    En 1977 la ONU proclamó el “Día Internacional por los derechos de la Mujer y la Paz Internacional” el 8 de Marzo, haciendo un llamado a todos los Estados miembros a realizar actividades conmemorativas por este día y así crear conciencia en todos los sectores de la sociedad y el gobierno sobre el rol fundamental que cumple la mujer en el progreso mundial. La ONU plantea que ninguna solución duradera a los problemas sociales, económicos y políticos, podrá ser alcanzada sin la participación de las mujeres y sin el pleno respeto de sus derechos fundamentales.

La lucha ligada a la causa LGTB
    Las diferentes sociedades no acceden a los cambios de igual manera ni a la misma velocidad y por ello la labor y la lucha deben continuar para que la emancipación de la mujer, el desarraigo y la posterior eliminación de la jerarquización de los roles,sea una realidad en todo el mundo. Es un hecho evidente que, en aquellas sociedades en las que la mujer ha conseguido ya grandes victorias, la población LGTB accede también con mayor celeridad a sus reivindicaciones y es por ello que el movimiento de igualdad de las mujeres y el movimiento LGTB han de ir parejos, porque comparten los mismos objetivos de respeto e igualdad. De la misma forma que el machismo y la homofobia tienen raíces también comunes en la creencia de una supuesta superioridad masculina y el modelo único de sociedad heteronormativa.

    Como hemos visto, la historia nos conduce a una lucha común. Seamos también artífices de ella, desde nuestra posición, desde nuestra pequeña o gran trinchera, con la esperanza de que la rebeldía nos devolverá aquello que nos pertenece a todos, aquello que sólo puede expresarse con la palabra más sonada en esta fechas: La igualdad.
 Yolanda Gómez
Voluntaria de «Gay-Inform, Linea Lesbos, Bi y Trans»