NACIMIENTO DEL GRUPO LES&BI: MUJERES QUE AMAMOS A MUJERES.

Hay ocasiones en las que las cosas salen sin planificar, simplemente surgen, aparecen y se les da continuidad. Y la creación de este grupo es un ejemplo de ello. 
Por mi trabajo en consulta privada de sexología y psicología y mi colaboración en Cogam en la Asesoría Sexológica tengo la posibilidad de ver cada día a mujeres lesbianas y bisexuales. En mi intervención con ellas tanto desde la terapia como desde el asesoramiento he ido viendo notas y características que las diferencias respecto a su vivencia de la sexualidad no sólo respecto a los chicos gays sino también respecto a la población heterosexual.
Uno de los aspectos que más se evidenció fue su falta de referentes, y me explico: Cuando somos niñas, niños y adolescentes vamos construyendo nuestra identidad y con ella nuestra orientación sexual. Ambas se alimentan de mis vivencias propias, del cómo o mejor dicho quién me siento y quién me gusta y me atrae y por otro lado de los mensajes que recibo del exterior. Estos mensajes son referencias, modelos de cómo son los demás y veo si son los mismos que los míos o no, y ahí entramos ya en dificultad.
Esta experiencia interna es vivida por toda la población LGTBI, qué duda cabe, a la que se suman los esquemas, opiniones y construcciones sociales que recibo y hago mías desarrollando los famosos “introyectos”. Desgraciadamente el contenido de los mismos no es positivo sino todo lo contrario con lo que lo normal es que me construya pensando y sintiendo que pertenezco a una minoría con características que la sociedad heteronormativa no acaba de asimiliar.
Se diría que hoy en día todo esto es más fácil, que no es cómo antes, que nuestra sociedad cada día es más integrativa o tolerante, no sé cuál de los dos términos resulta más escalofriante… el caso es que no es fácil, porque de principio no es fácil ser diferente.
Entonces y volviendo a nuestras chicas tenemos a niñas, adolescentes, adultas que ponen en marcha su proceso de identificación y orientación sexual y miran a un lado y al otro y… ¿dónde están sus referentes?¿quién es cómo ellas? Puede que en su entorno inmediato puedan con el tiempo conocer a alguna. Dependerá del lugar donde vivan, la ciudad, el medio urbano o rural, no es lo mismo. Puede que incluso conozcan alguna asociación y contacten con ella o incluso puede que se asomen al “ambiente” siempre y cuando exista allá donde se encuentren, o puede que ni siquiera lo hagan porque tal vez no se atrevan.
Es cierto que vivimos en la sociedad de la comunicación, de las redes sociales y que a través de cualquier teclado puedes llegar a muchos universos pero lo virtual hay veces que se desvirtúa y todas necesitamos de lo presencial que es lo que realmente alimenta.
Y ahora, volvamos con los referentes. La sexualidad femenina ha interesado hasta ahora muy poco, es claro. Partimos de un modelo de sexualidad masculina y heterosexual que parece ser que está ya evolucionando por suerte para todos y todas pero hasta entonces… ¿dónde queda la sexualidad de mujeres homo y bisexuales? ¿Dónde encontrar modelos  de mujeres en nuestra sociedad con un lesbianismo o bisexualidad declarados donde poder mirarse y reflejarse con naturalidad? No era fácil al primer vistazo.
Y ahí empezó nuestro proyecto.
En mis conversaciones con muchas mujeres y sintiendo el máximo respeto por sus procesos he ido viendo como cada una independientemente de su edad, su profesión o su situación socioeconómica presentaba unas dificultades comunes: La ausencia de redes sociales y de espacios donde sentirse ellas mismas en completa libertad, donde poder expresarse y contarse sin más era patente. Entonces surgió la idea de poder presentar a todas esas mujeres en una especie de “celestineo generalizado” e ir proponiendo a cada una la posibilidad de formar parte de un Grupo. 
La pertenencia a Grupo cubre una de nuestras principales necesidades humanas y sólo con eso ya nos estábamos abriendo a una gran potencialidad. Sumado a esto se trataba de que el grupo resultara realmente atractivo a sus participantes por lo que se convertiría en un espacio de reflexión y creación.
Reflexión e investigación sobre esos vacíos que hasta entonces teníamos respecto a la falta de referentes, tal vez por desconocimiento o tal vez por no encontrarse tan a mano como pudiéramos desear. Las ausencias las convertiríamos en presencias y para ello decidimos poner en marcha un Banco de Recursos Les&Bi. Esto es, una relación de obras literarias, películas, series, espacios de interés que ya están ahí y sólo teníamos que investigar y hacer acopio de los mismos y en ello estamos.
Entre nuestros proyectos está el de crear una biblioteca y filmoteca donde todas las mujeres que lo deseen puedan acceder al préstamos de libros y pelis para que puedan disfrutar de forma individual. Además hemos puesto en marcha dos actividades mensuales grupales donde poder llevar a cabo esa reflexión en voz alta y entre todas: Cine Forum y Club de Lectura. En cuanto a la creación ha estado presente desde el germen del grupo. Trece mujeres han participado en la fundación del mismo, cada una con sus recursos y su tiempo. Han elegido un nombre para el grupo: Les&Bi, han diseñado una imagen o logo, una página web, un blog y todo tipo de recursos para tener presencia en las redes.
Se han creado distintas “comisiones” en las que cada una participa libremente para dar vida a las actividades del grupo, a cual más divertida: la comisión de cine, la de literatura, la de juegos y actividades al aire libre, la de redes sociales…y las que vendrán.
En pocos meses se ha puesto todo en marcha y ahora tenemos en nuestras manos un grupo que no para de crecer cuya única vocación es seguir haciéndolo. Todas las actividades que presentamos están abiertas a todas aquellas mujeres que lo deseen, todos nuestros recursos se comparten con la idea de sentir que formamos parte de un espacio comunitario donde todo es de todas y todo se da y todo se recibe.
No hay expectativas, no tenemos que llegar a ningún resultado, no hay metas que conseguir y eso es una de las características que define este grupo. Nació desde el deseo de estar y de compartir y desde ahí nos posicionamos y
la ilusión porque las ausencias y los vacíos se conviertan en presencias y referencias es lo que nos mueve
. Seguramente muchas veces lleguemos a mujeres que nunca conozcamos pero no nos importa. Lo bonito es que un material nuestro, una referencia, algo les ha llegado y les ha valido y con ello ya hemos cumplido nuestro objetivo.
Desde aquí y ya que Cogam me da la oportunidad de ello os invito a conocernos, virtual o presencialmente, cada una desde donde y como quiera. Y también os invito a difundirnos y así llegaremos más y a más de la mejor manera posible.
Queda dicho… estáis todas invitadas!!!
Por Marta Pascual – Sexóloga y Psicóloga
http://lesybi.weebly.com/
grupo.lesybi@gmail.com

ADOLESCENCIAS TARDÍAS

Hombres y mujeres homosexuales de diferentes edades unidos por una vivencia común, una nueva etapa en la que se encuentran que les hace sentirse extraordinariamente bien o no: su adolescencia tardía.
    ¿Qué ocurre cuando uno tiene 40 años, o 50 o 60 y decide que por primera vez se va a dar la oportunidad de ser aquella persona que en realidad es? No es que se sienta poseído por una nueva identidad sino que esa que permaneció amarrada, oculta en su interior se abre camino y siente el permiso para expresarse por fin.

    Cuando ese sentimiento llega lo hace con una fuerza imparable y ni la propia persona es capaz de frenarla. Puede que despierte por un estímulo exterior, algo ocurre fuera que te desequilibra y tomas conciencia de que el momento ha llegado. Puede ser una persona, un hecho o una experiencia vital que te lleva a plantearte qué quieres vivir y quién quieres ser… por fin.
    No importa el cómo sino el dónde nos coloca. La emoción y las ganas de vivir por fin tu identidad, de dejar de ser tu mayor desconocido y empezar a ser tú crea una activación interior que te arrolla y te catapulta al exterior. Y aquí empieza todo. Es una etapa nueva, de descubrimientos, de búsquedas y de nuevos códigos. Quieres relacionarte, conocer a tus iguales y formar parte de ellos. A la vez quieres sentir y experimentar todo aquello que tanto negaste. Sentir el deseo, expresarlo, vivir las atracciones por el otro y también los enamoramientos, preparado para todo lo que tenga que venir.
    Esta nueva etapa es un momento de revolución y de transformación vital y como todos necesita de un tránsito. A veces es vivida como el paso de un extremo a otro como quien se pasa toda su vida a dieta y un buen día se da el permiso para quitar la restricción… quiere probarlo todo, olerlo, sentirlo, digerirlo… Puede que le lleve al otro extremo, es normal el paso de un extremo al otro y puede que entonces tenga atracones e indigestiones varias… aprenderá a comer, sin duda, es un proceso que requiere de un tiempo.
    Como tal adolescencia es un momento de búsqueda de identidad y de conductas que tienen que ver poco con la razón y mucho con la autoafirmación y las emociones.
    Puede darse expresiones que tienen que ver con la exaltación, las ganas de experimentar, ensayo y error,  que se traducen en relaciones breves y cambiantes, bajo nivel de compromiso, apertura a tipos de relaciones nuevas, enganche a estímulos fuertes y excitantes, relaciones basadas en la admiración e idealización por el otro… ¿no nos suena todo esto realmente a adolescencia?
    Hombres especialmente de 40 o 50 años que empiezan su vida como gays y rompen con todo. Abandonan viejas estructuras y redes para crear nuevas que se lanzan a conocer a otros hombres, maduros o jóvenes con quienes  celebrar  la asunción de su nuevo estatus. Que no salte ninguna alarma, no creemos estados de excepción… todo lo que les está pasando es absolutamente normal. Las experiencias son regalos que nos trae la vida y por más ridículas o extremas que parezcan, todas tienen sentido.
    Tienen que ver con mecanismos adaptativos que se producen como respuesta a procesos internos muy profundos de cambio. La única dificultad puede ser que nos quedemos ahí, que nos identifiquemos tanto con esa etapa que sintamos que ese es nuestro lugar.
    Igual que la adolescencia da el relevo a la etapa adulta así entiendo que estos hombres y estas mujeres que en ella se encuentran un día pasarán a la siguiente y la recordarán con la chispa que tuvo.
Avanzar como siempre es lo importante, pero hacerlo desde lo vivido y experimentado, sin negar nada y aceptando cada tiempo como viene y con lo que nos ofrece.
    Cuando pase la agitación y la tormenta llegará la pausa y el cielo abierto para crear nuevas relaciones, nuevos vínculos y para sentir que estamos en nosotros y que estamos realmente vivos. Adelante con ello.
Por Marta Pascual – Sexóloga y Psicóloga